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Los Lobos de Montehermoso: las misteriosas gárgolas de su iglesia

agosto 15, 2026
Los Lobos de Montehermoso: las misteriosas gárgolas de su iglesia

Los Lobos de Montehermoso: las misteriosas gárgolas de su iglesia

Descubre la historia y los misterios de los Lobos de Montehermoso, las singulares gárgolas que custodian la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

Los Lobos de Montehermoso: las misteriosas gárgolas que vigilan la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Quienes pasean junto a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción quizás no siempre levantan la mirada. Sin embargo, desde lo alto del edificio, unas enigmáticas figuras de granito observan desde hace siglos las calles del casco histórico. Son los llamados Lobos de Montehermoso, uno de los elementos más curiosos y singulares del patrimonio de la localidad.

Estas gárgolas, diferentes entre sí y cargadas de simbolismo, forman parte inseparable de la imagen del templo. Sus extrañas facciones, sus cuerpos humanos y animales y las sorprendentes posturas de algunas de ellas han despertado numerosas interpretaciones.

El vídeo “Los Lobos de Montehermoso” permite acercarse a estas esculturas desde una perspectiva privilegiada y contemplar detalles difíciles de apreciar desde el suelo.

Estreno de Los lobos de Montehermoso

Una novedad del XXVI Mercado Rural Artesano de Montehermoso es el estreno del vídeo inmersivo Los lobos de Montehermoso. Tendrá lugar a las 11.00 horas en la Sala de realidad virtual de la Oficina de turismo, y para asistir es necesario inscribirse previamente allí mismo.

En este trabajo se explica el origen de las gárgolas onanistas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que fueron encargadas en 1556 “para mostrar a los hombres el pecado y el precio de caer en él”. Están situadas en la cornisa de este edificio, que es Bien de Interés Cultural, y presentan un carácter animalístico y antropomorfo.

¿Qué son los Lobos de Montehermoso?

El nombre de “lobos” es la denominación popular con la que los vecinos de Montehermoso conocen las gárgolas situadas en el exterior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

El templo cuenta con doce gárgolas distribuidas por el cuerpo principal y otras cuatro en la torre, lo que suma un conjunto de dieciséis figuras. No todas representan lobos en sentido estricto. En realidad, muestran una variada combinación de rasgos humanos, animales y fantásticos.

La declaración oficial del templo como Bien de Interés Cultural describe las doce gárgolas del edificio como figuras de carácter animalístico y antropomorfo. Algunas aparecen en posturas llamativas, mientras otras portan mazas en actitud defensiva. Las cuatro figuras de la torre se han relacionado tradicionalmente con los cuatro evangelistas.

Una función práctica convertida en arte

Las gárgolas no fueron colocadas únicamente como decoración. Su principal misión era proteger el edificio frente al agua de lluvia.

Estos elementos servían para recoger el agua de las cubiertas y expulsarla a cierta distancia de los muros. De esta forma, evitaban que el agua descendiera directamente por la piedra y provocara humedades, erosión y daños en la construcción.

Los canteros transformaron esa solución práctica en una manifestación artística. Cada desagüe se convirtió en una figura diferente, dotada de personalidad y de un posible significado propio. El resultado es una colección de seres fantásticos que combina arquitectura, artesanía y simbolismo religioso.

Figuras humanas, animales y escenas sorprendentes

Una de las características más interesantes de las gárgolas de Montehermoso es que no parecen responder a un único modelo. Sus formas mezclan elementos humanos y zoomorfos, con rostros exagerados, extremidades animales y gestos difíciles de interpretar.

Algunas de las esculturas presentan posturas consideradas obscenas o vinculadas a la sexualidad. Otras parecen mostrar seres armados o en actitud protectora. Esta variedad ha alimentado distintas teorías sobre el mensaje que sus autores quisieron transmitir.

Una posible interpretación sostiene que las figuras representaban los pecados y las tentaciones que debían permanecer fuera del espacio sagrado. Según esta lectura, los cuerpos deformados mostrarían las consecuencias morales de alejarse de la doctrina cristiana.

También podrían haber cumplido una función protectora: criaturas amenazantes situadas en el exterior para mantener el mal alejado del templo. No obstante, al no conocerse una explicación documental definitiva para cada figura, buena parte de su significado continúa abierta a la interpretación.

Un legado del siglo XVI

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción comenzó a levantarse en el siglo XVI sobre el lugar ocupado por un templo anterior. Un documento relacionado con el cantero Juan López de la Ordieta aporta el año 1550 como una de las primeras fechas conocidas de su construcción.

El edificio constituye una destacada muestra de la arquitectura religiosa extremeña de la época. En su fábrica sobresalen la calidad de la cantería, las numerosas marcas dejadas por los maestros canteros, la cabecera poligonal y su monumental torre.

La iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, en 2022. Este reconocimiento destaca su importancia arquitectónica, artística e histórica y refuerza la necesidad de conservar uno de los edificios más representativos de Montehermoso.

Un atractivo que merece una mirada hacia lo alto

Los Lobos de Montehermoso poseen un gran potencial como recurso cultural y turístico. Son figuras capaces de despertar la curiosidad de vecinos, investigadores y visitantes, pero su ubicación hace que muchas personas pasen junto a ellas sin descubrirlas.

Para observarlas, basta con recorrer tranquilamente el perímetro exterior de la iglesia y mirar hacia las cornisas. Desde allí aparecen sus siluetas de granito, modeladas por el paso del tiempo y expuestas durante siglos a la lluvia, el viento y los cambios de temperatura.

El vídeo dedicado a los Lobos de Montehermoso ofrece la oportunidad de contemplarlas con mayor detalle y apreciar unas esculturas que, vistas desde la calle, pueden pasar inadvertidas.

Los guardianes de piedra de Montehermoso

Más allá de su utilidad arquitectónica, los Lobos de Montehermoso forman parte de la memoria colectiva del municipio. Su nombre popular demuestra cómo un elemento artístico puede integrarse en la identidad cotidiana de un pueblo y transmitirse de generación en generación.

Estas criaturas de piedra continúan vigilando el casco histórico desde las alturas. Algunas parecen amenazar, otras provocar y otras proteger. Todas ellas, sin embargo, conservan una parte del misterio que rodea al arte religioso del siglo XVI.

La próxima vez que pases junto a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, levanta la vista. Los Lobos de Montehermoso siguen allí, contemplando en silencio la historia del pueblo.

Vídeo: Los Lobos de Montehermoso

Fuentes documentales: declaración de la iglesia como Bien de Interés Cultural publicada en el BOE e información patrimonial del Ayuntamiento de Montehermoso.

Los Lobos de Montehermoso: las misteriosas gárgolas de su iglesia

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