
La Filmoteca rescata la boda de Montehermoso
La Filmoteca de Extremadura recupera «Montehermoso, boda extremeña», una película rodada en 1957 por Manuel Pérez-Sala que conserva imágenes excepcionales de una boda tradicional del municipio. La cinta, de 18 minutos, permite descubrir la indumentaria, las costumbres, la música y la vida social de Montehermoso hace casi 70 años, convirtiéndose en un valioso documento del patrimonio audiovisual y la memoria colectiva local.
La Filmoteca rescata la boda de Montehermoso: las imágenes de 1957 que vuelven a contar nuestra historia
Una película de Manuel Pérez-Sala conserva escenas de una boda tradicional y se convierte, casi siete décadas después, en una ventana excepcional al Montehermoso de nuestros mayores.
Montehermoso vuelve a mirar a su pasado a través del cine. La recuperación de “Montehermoso, boda extremeña”, rodada en 1957 por Manuel Pérez-Sala, permite recuperar imágenes de una celebración tradicional que hoy adquieren un enorme valor histórico, cultural y sentimental.
Además, la película forma parte de un fondo cinematográfico mucho más amplio que la Filmoteca de Extremadura ha recuperado para su conservación y difusión pública. De este modo, aquello que durante décadas permaneció vinculado al ámbito familiar vuelve ahora a las pantallas y, sobre todo, a la memoria colectiva.
Año del rodaje
La película documenta una boda tradicional de Montehermoso en pleno siglo XX.
Duración
Un documento cinematográfico breve, pero extraordinariamente valioso por su contenido etnográfico.
Bobinas recuperadas
El archivo de Manuel Pérez-Sala depositado en la Filmoteca reúne 93 bobinas, además de documentación y otros materiales.
Una boda de Montehermoso convertida en patrimonio audiovisual
“Montehermoso, boda extremeña” no es solamente una película antigua. En realidad, representa una fotografía en movimiento de una sociedad que ha cambiado profundamente durante las últimas décadas.
La cinta está catalogada como un documental etnográfico y litúrgico. A través de sus imágenes aparecen elementos relacionados con el rito matrimonial, la vestimenta tradicional, la música, las costumbres y la dimensión colectiva de una celebración que formaba parte de la vida cotidiana del municipio.
Precisamente por eso, su recuperación tiene un interés que va mucho más allá del ámbito cinematográfico. Para Montehermoso, estas imágenes pueden funcionar como una auténtica cápsula del tiempo. Permiten observar formas de vestir, maneras de relacionarse, celebraciones religiosas y manifestaciones de la cultura popular que ayudan a comprender cómo era la localidad a mediados del siglo XX.
El verdadero valor de la película está en lo que conserva: personas, costumbres, espacios, gestos, indumentaria y formas de celebración que difícilmente podrían reconstruirse con la misma autenticidad mediante un documento escrito.
Manuel Pérez-Sala, un cronista de la Extremadura de los años cincuenta
Detrás de esta película se encuentra Manuel Pérez-Sala Pérez, cineasta autodidacta nacido en Novelda en 1906 y estrechamente vinculado a Cáceres. Su trayectoria cinematográfica se desarrolló especialmente durante las décadas de 1950 y 1960, cuando utilizó la cámara para registrar diferentes aspectos de la vida extremeña.
Su filmografía incluye títulos como “Éxodo de salvación”, de 1954; “Wolfram”, de 1956; “Montehermoso, boda extremeña”, de 1957; “Imperator”, de 1958; y “Norba Caesarina”, de 1959.
Así, Pérez-Sala terminó construyendo una especie de archivo cinematográfico de su tiempo. Sus películas permiten observar una Extremadura que hoy resulta muy diferente, pero que continúa presente en numerosas tradiciones, fiestas, edificios, paisajes y recuerdos familiares.
La recuperación de un archivo que permaneció durante décadas en el ámbito familiar
El proceso de recuperación del legado de Pérez-Sala comenzó a tomar una nueva dimensión a partir de 2023, cuando la Filmoteca de Extremadura intensificó los contactos con la familia del cineasta. El resultado fue el depósito de un fondo compuesto por 93 bobinas cinematográficas, además de documentos y materiales relacionados con su actividad creativa.
Posteriormente, se puso en marcha un proceso de investigación, catalogación, conservación, digitalización y difusión. La colaboración de la Filmoteca de Catalunya también ha resultado determinante para recuperar y digitalizar diferentes películas.
De esta manera, la tecnología permite ahora acceder a materiales que fueron concebidos hace más de medio siglo con medios completamente diferentes. El objetivo, sin embargo, no consiste únicamente en digitalizar las películas, sino en garantizar que puedan seguir siendo consultadas y disfrutadas por las generaciones actuales y futuras.
¿Qué podemos descubrir en “Montehermoso, boda extremeña”?
El interés de la película aumenta precisamente cuando se observa desde una perspectiva local. Una boda puede parecer, a primera vista, un acontecimiento privado. Sin embargo, en la sociedad de mediados del siglo XX las celebraciones matrimoniales tenían una importante dimensión comunitaria.
Por ello, las imágenes permiten acercarse a diferentes aspectos de la vida de Montehermoso. La indumentaria tradicional ocupa un lugar destacado, pero también lo hacen la música, los desplazamientos, los espacios utilizados para la celebración y la participación de vecinos y familiares.
Además, las imágenes permiten plantear preguntas interesantes: ¿qué calles aparecen?, ¿quiénes eran aquellas personas?, ¿qué familias pueden reconocerse?, ¿cómo han cambiado los lugares que aparecen en pantalla?, ¿qué elementos de aquella tradición permanecen todavía?
Precisamente ahí reside una de las mayores posibilidades de este tipo de patrimonio. Una película antigua puede convertirse en una herramienta para investigar la historia local, contrastar recuerdos familiares y recuperar testimonios de personas que todavía conservan memoria directa o indirecta de aquella época.
De Montehermoso a Madrid: la película vuelve a las pantallas
La recuperación no se queda en los archivos. La obra de Manuel Pérez-Sala está regresando al público mediante diferentes proyecciones. De hecho, el 6 de octubre de 2026, coincidiendo con el Día del Cine Español, la Filmoteca de Extremadura programa “Montehermoso, boda extremeña” junto a otras obras del cineasta.
La sesión de Cáceres está prevista a las 19:30 horas, mientras que en Badajoz existen sesiones programadas a las 17:00 y a las 19:30 horas. El programa incluye también “Éxodo de salvación”, “Norba Caesarina” y “Batalla de Flores”.
Y, además, el miércoles 7 de octubre de 2026, una selección del archivo llega al histórico Cine Doré de Madrid, dentro de una sesión de la Filmoteca Española dedicada a la Filmoteca de Extremadura. “Montehermoso, boda extremeña” forma parte de esa selección junto a otras obras de Pérez-Sala.
La cámara llega a Montehermoso
Manuel Pérez-Sala rueda “Montehermoso, boda extremeña”, un documental de 18 minutos sobre una boda tradicional.
Comienza una nueva etapa de recuperación
La Filmoteca de Extremadura intensifica los contactos con la familia Pérez-Sala y avanza hacia el depósito del archivo.
El legado se presenta públicamente
La Filmoteca presenta una primera selección del patrimonio cinematográfico recuperado.
La película vuelve a las pantallas
La obra llega a nuevas sesiones de la Filmoteca de Extremadura y al Cine Doré de Madrid.
Un documento histórico para las nuevas generaciones
La importancia de recuperar una película como esta no reside únicamente en satisfacer la curiosidad de quienes quieren saber cómo era Montehermoso hace casi setenta años. También existe una dimensión educativa.
Las nuevas generaciones pueden acercarse mediante estas imágenes a una sociedad marcada por otras formas de vida, otros ritmos y otras relaciones comunitarias. Asimismo, los jóvenes pueden descubrir que muchas de las tradiciones que consideran propias tienen detrás una historia mucho más larga de lo que parece.
Por otra parte, para las personas mayores, el visionado puede funcionar como un puente entre generaciones. Una imagen puede despertar un recuerdo que permanecía dormido durante décadas y, posteriormente, ese recuerdo puede convertirse en una historia familiar que merece ser transmitida.
En ese sentido, “Montehermoso, boda extremeña” puede servir como punto de partida para recuperar testimonios orales, identificar lugares, reconocer personas y documentar tradiciones antes de que desaparezcan de la memoria colectiva.
La cultura de Montehermoso también se conserva detrás de una pantalla
Montehermoso posee una identidad cultural especialmente vinculada a su folclore, su indumentaria tradicional y sus costumbres. Por eso, cualquier documento audiovisual que permita observar directamente cómo se vivían esas tradiciones hace décadas adquiere un valor extraordinario.
La película de Pérez-Sala permite, además, comprender que el patrimonio no está formado únicamente por monumentos o edificios. También forman parte de él los gestos cotidianos, las celebraciones, las canciones, las prendas, las relaciones familiares y las maneras de participar colectivamente en un acontecimiento.
Por tanto, recuperar una película de 1957 significa también recuperar una parte de la identidad de Montehermoso. Y hacerlo mediante una restauración y digitalización adecuada permite que ese patrimonio pueda seguir circulando sin quedar condenado al deterioro físico de los soportes originales.
Reflexión final: cuando una película se convierte en memoria
Hay imágenes que tienen un valor muy superior al que aparentan. Una boda rodada hace casi siete décadas puede convertirse, con el paso del tiempo, en un documento capaz de explicar cómo era una comunidad, cómo vestían sus vecinos, cómo celebraban sus acontecimientos importantes y qué relaciones mantenían entre ellos.
“Montehermoso, boda extremeña” es, por eso, mucho más que una película de 18 minutos. Es una ventana abierta al Montehermoso de 1957 y una oportunidad para que quienes viven hoy en el municipio puedan mirar directamente a una parte de su pasado.
Además, la recuperación demuestra la importancia de conservar archivos familiares y documentos que, en principio, pueden parecer privados o antiguos. El tiempo puede transformar esos materiales en auténticos tesoros históricos.
Quizá la mejor manera de entender el valor de esta película sea hacerse una pregunta sencilla: ¿cuántas historias de Montehermoso permanecen todavía guardadas en una caja, una fotografía, una cinta o un recuerdo familiar? La recuperación de esta boda demuestra que conservarlas hoy puede significar regalar memoria a quienes vendrán mañana.
